Informe:

A lei de anistia e a punição dos torturadores

Colocado em pauta no ano passado pelo STJ, lei da anistia será debatida entre os “sábios” juristas. O tema principal é se os torturadores poderão ser julgados. Visto como revanche para políticos e juristas conservadores eles tentam de tudo para fazer parecer que esse debate já foi encerrado...

Leia Mais

Qué pasa entre Colombia y Venezuela?

Posted by rafah | Posted in Imperialismo, política institucional | Posted on 27-07-2010

Tags:, , ,

0

Reproduzimos hoje o ótimo artigo de Hugo Ramírez, cientista político colombiano, que situa a atual crise diplomática entre Colombia e Venezuela num padrão desenvolvido nos 8 anos de relacionamento entre Uribe e Chavez. Boa leitura!.

Llegó el momento de hablar con franqueza sobre las relaciones colombo−venezolanas. Es posible que deban reconstruirse a partir de los espacios de mutuo contacto en la frontera.


Hugo Eduardo Ramírez *

“El acto más pequeño en las circunstancias más limitadas

lleva la simiente de la misma ilimitación,

ya que un acto, y a veces una palabra,

basta para cambiar cualquier constelación”

Hannah Arendt

No hay marcha atrás

El epígrafe que encabeza este artículo es parte de la propuesta desarrollada por Hannah Arendt en su libro De la historia a la acción, obra en la que sostiene que al estar envueltos los seres humanos en “una red de relaciones”, sus acciones no sólo provocan “una reacción sino una reacción en cadena”, junto a otra característica que considera mucho más peligrosa: “el simple hecho de que, aunque no sabemos lo que estamos haciendo, no tenemos ninguna posibilidad de deshacer lo que hemos hecho. Los procesos de la acción no son sólo impredecibles, son también irreversibles; no hay autor o fabricante que pueda deshacer, destruir, lo que ha hecho si no le gusta o cuando las consecuencias muestran ser desastrosas”[1].

Lo propio ocurre con cada una de las acciones que han tenido lugar en la relación binacional colombo-venezolana de los últimos años. Las consecuencias producto del manejo de la relación binacional se convierten en estos días, con la entrada del nuevo gobierno colombiano, en un reto significativo para dos países con un inevitable destino común.

Rompiendo lo irrompible

Si algo se puede decir de las últimas declaraciones del presidente Uribe sobre la presencia de guerrilleros colombianos en territorio venezolano y de sus denuncias ante la OEA, así como de la decisión del presidente Chávez de romper relaciones con Colombia, es que se trata de acciones consecuentes con el manejo que le han dado los dos mandatarios a la relación binacional durante los ocho años que han compartido en el gobierno de los dos países.

Los nuevos hechos repiten las estrategias y protagonistas de los desencuentros. Con el ánimo de identificar algunas constantes en las relaciones y de precisar puntos fundamentales que ayuden a superar los problemas, fijaré ocho puntos claves en este momento:

1.     Los canales diplomáticos fueron remplazados por los canales de televisión: Poco a poco la relación diplomática entre los gobiernos se fue quedando sin canales, lo que llevó a que los asuntos más críticos, o se filtraran en los medios de comunicación (como fue el caso del acuerdo de cooperación militar estadounidense en bases colombianas, o de la negociación de las aguas marinas y submarinas en el Golfo de Maracaibo), o voluntariamente se dieran a conocer en medio de grandes espectáculos mediáticos, con todas las distorsiones que esta situación puede crear en los mensajes originales.

2.     Se privilegiaron las acciones de alto impacto: El manejo tradicional de la diplomacia, donde las notas revérsales, el llamado de los embajadores a consultas y otros mecanismos, hacían los procedimientos mucho más lentos pero al mismo tiempo creaban doctrina, pasó a un lado −en parte debido a la característica anterior−, para centrarse en marcar precedentes significativos que “detuvieran” a la contraparte. En este sentido, se puede ver con preocupación cómo fue aumentando el grado de las sanciones impuestas al otro en la relación. La escala común de valores entre los dos gobiernos, se hace cada vez más pequeña y al mismo tiempo concibe acciones que tengan mayor impacto. El escándalo público y las denuncias pasaron a ser recursos anteriores a la negociación y a la búsqueda de acuerdos comunes.

3.     La idea de una responsabilidad compartida se desdibujó en medio de la polarización: Cada día son más escasas las ocasiones en que los gobiernos abordan problemas binacionales bajo una lógica de responsabilidad compartida, en la que no habría ni “culpables” ni “inocentes”, y en la que necesariamente se debe reconocer que existen dinámicas que sobrepasan los límites territoriales y que sólo son posibles de manejar en conjunto. Desde Colombia se pidió colaboración y comprensión ante el conflicto interno, pero cuando la colaboración no se dio en los términos requeridos, se acusó a la contraparte de colaboración con los agentes desestabilizadores.

4.     Las instancias internacionales pasaron a ser vistas exclusivamente como tribunales de justicia: De ser lugares propicios para dirimir conflictos ante el juicio de contrapartes neutrales, se convirtieron en tribunales −así fueran exclusivamente simbólicos en la mayoría de los casos− en los cuales se buscó incriminar a la contraparte y extender la polarización de la relación. Muchas fueron las veces en las cuales se buscó más la sanción que la conciliación. Esta situación se hizo evidente no sólo en la OEA, sino en la Unión de Naciones Suramericanas, UNASUR, en el Grupo de Río y en las Naciones Unidas.

5.     Se implantaron agendas cerradas con intereses contrapuestos: Las relaciones entre los gobiernos de Colombia y Venezuela no mantuvieron una distancia adecuada entre la ideología que guía sus proyectos políticos internos y la relación que mantienen con otros países (principalmente con Estados Unidos, aunque esta situación se pueda extender también a países como Ecuador), de los necesarios contactos que deben mantener como países limítrofes con una compleja red de relaciones. A pesar de que los proyectos ideológicos de ambos gobiernos tienen profundas diferencias, como es evidente, el discurso que primó en la agenda no tuvo en cuenta el uso de un lenguaje común, avivando las diferencias y llevando a posiciones irreconciliables.

6.     Hubo una progresiva política exterior presidencialista sin los contrapesos necesarios: El presidencialismo exacerbado dentro de los países, sumado a la falta de los contrapesos necesarios −como operan otros sistemas presidencialistas−, llevó a que fueran pocas las veces en las que las Cancillerías tuvieran un papel protagónico en las decisiones, dejando toda la responsabilidad −y por añadidura todas las decisiones− en cabeza de un solo individuo.

7.     La política exterior se utilizó como herramienta para (des)estabilizar la política interna de los países: En razón de la anterior característica, la política exterior de los gobiernos centrales fue al mismo tiempo una herramienta para determinar la agenda política interna de los países. En momentos de coyunturas internas, la polarización frente al vecino se utilizó como la excusa perfecta para aliviar tensiones y asegurar capitales políticos. Una vez más se recurrió a la estrategia de generar proyectos de unidad nacional a partir de enemigos comunes.

8. Se sacrificaron las dinámicas fronterizas: Bajo el supuesto de que era mejor asumir los costos que ceder frente a la contraparte, la relación binacional llevó a que las consecuencias de las tensiones políticas entre los dos gobiernos, ubicados en el centro de los países, afectaran directamente a los habitantes de las poblaciones fronterizas. En varias crisis era más fácil volar de Bogotá a Caracas que cruzar por alguno de los puentes binacionales.

Reevaluar y reformular estrategias

Aunque parezca absurdo, la política parece haberse convertido en la peor enemiga de las relaciones colombo-venezolanas. Los discursos irreconciliables y fuera de cualquier límite, la falta de diplomacia y toda una suerte de acciones de parte y parte, son las razones de fondo que sustentan las características descritas anteriormente. Si bien cada gobierno tiene repertorios de acción muy diferentes, sus resultados muchas veces llegaron a ser los mismos.

Este 22 de julio, quedó comprobado que el largo camino de las relaciones binacionales tendrá que pasar por una reevaluación de algunos puntos mínimos de común acuerdo, y objetivos precisos que permitan definir responsabilidades compartidas. Así mismo, el gobierno entrante en Colombia deberá considerar hasta qué punto las estrategias del gobierno pasado fueron viables, formulando −o reformulando− una estrategia de política exterior que permita llevar a buen término las relaciones con los vecinos. En este sentido, agotadas todas las alternativas, el pragmatismo parece ser la guía correcta para el restablecimiento de las relaciones.

La insuficiencia del discurso centralista de los gobiernos puede evidenciarse en la forma en la cual, para llegar a instancias de cooperación como las que se esperaban −en temas tan delicados como los que se denunciaron en la OEA−, ambas partes contemplaron como posibilidad el que las relaciones pudieran romperse. Pensar de esta forma es desconocer las complejas dinámicas que operan en las fronteras nacionales, donde los gobiernos no pueden tener un control absoluto, así como tampoco pueden limitar el contacto con el otro.

A partir de la frontera

En este orden de ideas, en el sensible estado que se encuentran las relaciones entre los dos países, una verdadera estrategia que busque disminuir las tensiones deberá partir de la identificación, así como de la protección, de aquellos lazos que son irrompibles a pesar de la voluntad de los gobernantes. Este rumbo implicaría entonces una estrategia política inversa a la que hasta ahora primó en la relación binacional, donde desde Caracas y Bogotá se trazaban las directrices que iban a operar en los espacios de mutuo contacto. Agotadas las alternativas tradicionales ha llegado la hora de que los gobiernos tejan su relación desde la frontera, desde lo inevitable.

___________________

*  Hugo Eduardo Ramírez Arcos: Politólogo de la Universidad del Rosario. Estudiante de la Maestría en Sociología de la Universidad Nacional de Colombia y becario en la School of Authentic Journalism (2010). Investigador del Observatorio de Venezuela de las Facultades de Ciencia Política y Gobierno, y de Relaciones Internaciones de la Universidad del Rosario.


[1] Arendt, 1995, páginas105 y 106.

Consideração sobre o PIB Venezuelano

Posted by edutiao | Posted in Imperialismo, política institucional | Posted on 04-12-2009

Tags:, , ,

0

Muito boa reflexão sobre a propaganda imperialista (sic) que engolimos por jornalismo internacional. O PIG etal se dedicaram copiosamente esta semana a martelar para o público brasileiro a queda do PIB venezuelano como resultado da “ditadura” (ali é dura) do “louco”  presidente Hugo Chavez. O engraçado é a esquerda “ilustrada” brasileira também torcer o nariz para o presidente venezuelano, um dos bastiões da luta anti-sistêmica no continente, luta esta que depende das nossas vitórias aqui no Brasil e da nossa solidariedade à experiência bolivariana – e toda a luta anti-capitalista nas américas. Para não dizer que é por falta de informações, boa leitura!

Venezuela, el PIB y los programas sociales

El enorme esfuerzo que ha desarrollado la República Bolivariana de Venezuela para sacar de la pobreza al 80 % de la población que en 1999 integraba ese nefasto índice, no fue óbice para que los medios de divulgación occidentales y de la oposición interna se recrearan con la noticia de que el Producto Interno Bruto (PIB) tuvo un saldo negativo de 4,5% en el tercer trimestre del año.

El ministro de Economía y Finanzas, Alí Rodríguez Araque, informó de que la negativa cifra se debía fundamentalmente a la reducción de la producción petrolera acordada por las naciones de la OPEP (4,2 millones de barriles diarios) y a la bajada en los precios del crudo, que lo llevó a 35 dólares el barril, provocadas ambas por la crisis capitalista mundial gestada en Estados Unidos.

En total, el PIB bajó 2,2% entre enero y septiembre de 2009. Debido a la decisión de la OPEP, Venezuela redujo la extracción en 364.000 barriles por día, lo cual provocó disminuir costos y gastos para evitar el colapso de la economía.

El PIB petrolero tiene gran peso en la economía nacional al aportar el 94% de los ingresos en divisas y representa el 1,5% de la caída del 4,5% del PIB en el tercer trimestre.

No obstante, con los ajustes fiscales realizados durante el gobierno del presidente Hugo Chávez, el Estado ha logrado captar 78.000 millones de dólares que antes iban a engrosar los capitales de las compañías transnacionales.

Con esas entradas monetarias, Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) ha ayudado al Estado a financiar las políticas sociales a lo largo y ancho del país y ha aportado 23.880 millones de dólares al Fondo para el Desarrollo Económico y Social y el Fondo de Desarrollo Nacional.

Es decir, la crisis capitalista mundial se ha aminorado en esta nación sudamericana porque el ejecutivo adoptó políticas económicas dirigidas a mantener el empleo, ejecución de programas sociales a favor de los sectores más vulnerables, y la asignación de divisas para la importación de bienes y servicios.

Y es que en los últimos diez años no existe ningún otro gobierno de América Latina que haya hecho tanto por el bienestar integral de su pueblo, sin incluir a Cuba que realiza esa política desde hace 50 años.

Pese a la crisis actual, Caracas no ha reducido el presupuesto para los proyectos sociales que se ubicaron este año en 73,7 millones de bolívares fuertes, alrededor de 30.000 millones de dólares.

Para 2010, la cifra destinada para esos fines es de 72 millones de bolívares que representan el 45,2% del Presupuesto nacional, cuyo monto total es de 159.410 millones.

Los programas sociales puestos en marcha permitieron reducir la pobreza del 80% en 1999 al 30% a principios de 2009.

La atención médica gratuita se hizo asequible a toda la población (aunque no se eliminó la privada), la tasa de mortalidad infantil bajó a 13 cada mil nacidos vivos

Numerosos hospitales, centros de atención primaria y policlínicas se han construido por toda la nación lo cual influye a la hora de estimar el Producto Interno Bruto.

La escolaridad subió del 37,5 en 1998 al 67,5% actual. En 1999 estudiaban en las universidades 668.000 jóvenes y hoy están matriculados 2.260.000.

Asimismo, en estos últimos 10 años, se han edificado miles de viviendas y se llevaron los servicios de electricidad, agua potable y alcantarillado a miles de hogares con mínimo costo para sus habitantes.

Son muchas las ventajas que ha obtenido el pueblo bolivariano desde 1999, las cuales incidieron para que Venezuela mantuviera el primer lugar del Coeficiente de Gini, o sea, el más bajo índice de desigualdad en América Latina, según la Encuesta de Hogares por Muestreo (EHM), aplicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Éstas fueron las razones para que el presidente Hugo Chávez declarara recientemente que el crecimiento económico debe medirse de una forma más acorde con el socialismo y olvidarse de los parámetros tradicionales.

“No podemos permitir que se siga calculando el PIB con los viejos métodos del capitalismo”, dijo.

Las contradicciones estriban en que el PIB al tipo de cambio de paridad del poder adquisitivo (PPA) de una nación es la suma del valor de todos los bienes y servicios producidos en el país valuados a los precios que prevalecen en Estados Unidos.

Los especialistas indican que la medida es difícil de calcular, pues un valor en dólares se tiene que asignar a todos los bienes y servicios en el país, independientemente de si éstos tienen un equivalente directo en Estados Unidos. Como resultado, las estimaciones PPA para algunos países se basan en una canasta pequeña de bienes y servicios.

Además, muchos países no participan formalmente en el proyecto PPA del Banco Mundial que calcula estas medidas, por lo que el resultado de las estimaciones del PIB carece de precisión.

La proposición de Chávez ya ha sido establecida en Cuba para medir su PIB, país que destina grandes sumas de su presupuesto a resolver los servicios básicos fundamentales de su población.

En el mismo sentido se han manifestado otras personalidades como el estadounidense, Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, quien ha manifestado que “cada país debería diseñar su propia canasta de indicadores que incluiría factores como desempleo, seguridad y desigualdad en el ingreso.

También el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, indicó que su país empezaría a medir la prosperidad económica incluyendo factores como días de vacaciones, el cuidado médico y las relaciones familiares.

En conclusión, como señaló el ministro Alí Rodríguez, Venezuela con su potencial petrolero y la diversificación de las producciones nacionales saldrá pronto de ese bache económico, a la par que el gobierno continuará con una política de gastos fiscales comprometida con el desarrollo social orientada a los programas de salud, educación y vivienda que benefician de forma directa a la población de menores recursos.

La forma capitalista de medir el PIB está caduca.

A DIREITA IMPERIALISTA NA AMÉRICA LATINA

Posted by Editorial do Outubro | Posted in Criminalização do Movimento, Imperialismo | Posted on 21-10-2009

Tags:, , ,

0

Divulgamos o muito ponderado texto de Rodrigo Castelo Branco sobre as movimentações da direita na América Latina.

fonte: http://www.socialismo.org.br/portal/

A contra-revolução latino-americana em marcha

Rodrigo Castelo Branco
Ter, 13 de outubro de 2009 16:12

“O golpe se deu em Honduras, mas afeta a toda a América Latina e o Caribe, porque nos está indicando que esse passado omnioso não ficou bem sepultado e que a ousadia de nos declarar-nos independentes e soberanos não é perdoada. Não se pode tirar outra conclusão dos acontecimentos hondurenhos, onde o golpe militar foi a resposta ao propósito de fazer desse país uma nação mais justa, onde os setores populares tivessem voz”.

Frida Modak, jornalista e
ex-secretária de imprensa do presidente Salvador Allende

Golpe Militar

Desde o final dos anos 1990, a América Latina experimenta avanços democráticos em algumas nações da região, todos eles conquistados por ampla mobilização popular. Diversos sujeitos históricos (res)surgiram na cena política e demandaram novas institucionalidades que atendessem seus interesses econômicos, políticos e culturais. Venezuela, Bolívia e Equador são os exemplos mais significativos do recente avanço das lutas populares na Nuestra America.

Já em outros países, como Brasil, Chile, Argentina e Uruguai, assistimos a transição das ditaduras para regimes democráticos, nos quais setores da antiga resistência às autocracias assumiram o poder mas não foram capazes em avançar no desmonte das estruturas oligárquicas montadas há tempos imemoriais. Nestas nações prevaleceram governos de feição social-democrata com práticas efetivas de antigos dirigentes de direita, uma mescla sui generis que resulta no social-liberalismo, um liberalismo com uma suposta agenda social.

Apesar das significativas diferenças existentes entre os dois blocos de países supra-citados – uns trilhando o caminho do socialismo do século XXI, outros o novo-desenvolvimentismo -, podemos perceber um avanço da democracia no continente latino-americano, marcado constantemente por golpes executados pelas elites locais sob o patrocínio do imperialismo estadunidense.

Tudo parecia caminhar para uma polarização relativamente pacífica e democrática entre o novo-desenvolvimentismo e o socialismo do século XXI. O avanço democrático experimentado nos últimos anos na América Latina, entretanto, com todos os seus percalços, limites e possibilidades, soou um aviso de incêndio nas elites locais. Na cabeça das classes dominantes, era preciso acionar o freio e parar o avanço das forças populares, que tiveram a ousadia então inimaginável de recolocar o socialismo como palavra de ordem e programa político.

A autocracia burguesa latino-americana, tão bem descrita na obra de Florestan Fernandes, ensaia novas experiências diante da guinada à esquerda da região. A contra-revolução autocrática começou a ser orquestrada e operacionalizada no centro da democratização latino-americana. O golpe que Chávez sofreu em 2002 alçou no poder, com o apoio dos EUA e do FMI, um típico representante das elites venezuelanas. Em menos de uma semana, um milhão de venezuelanos tomaram as ruas de Caracas e exigiram, com a Constituição do país nas mãos, a volta do presidente eleito. Assim foi feito, e Chávez retornou às suas funções presidenciais. Isto, contudo, não significou o fim da contra-revolução autocrática na América Latina. Era apenas o primeiro round de uma intensa batalha que perdura até hoje e não nos dará trégua tão cedo, pelo menos enquanto durar o nosso objetivo de superação da dependência e do subdesenvolvimento capitalistas.

O segundo round aconteceria na Bolívia. Após sucessivas derrotas eleitorais e políticas, as elites dos departamentos mais ricos do país iniciaram um processo de separatismo e de criminalização dos movimentos sociais indígenas. Lideranças e militantes foram mortos e uma conspiração elitista passou a ser tramada no país. Após uma onda perturbadora de incidentes e crimes contra as organizações populares, o movimento separatista perdeu força e não parece ter forças de impedir a reeleição de Evo Morales, que saiu fortalecido de todo este processo.

O terceiro round foi orquestrado no norte do continente. Em julho de 2008, após mais de 50 anos extinta, a Quarta Frota da marinha estadunidense foi reativa. Esta foi uma demonstração velada, e ao mesmo tempo, contundente, do profundo desconforto nutrido pelos Estados Unidos com os rumos políticos de países ao sul do Rio Grande. Nenhum grande destacamento naval foi dirigido para a região, mas o governo estadunidense sinaliza que pode fazê-lo caso a situação política saia do seu controle imperial.

O quarto round constitui-se em mais uma ingerência estadunidense na América do Sul. Na Colômbia, o presidente Uribe deferiu o pedido da Grande Águia do Norte de instalação de sete bases militares no seu país. A alegação oficial é o combate ao narcotráfico, a mesma desculpa usada no passado pelo Plano Colômbia, que nada mais foi do que um plano de combate às guerrilhas regionais.

De acordo com os fatos elencados, podemos dizer que os conflitos políticos estão cada vez mais se deslocando para o plano militar. A democracia latino-americana, impulsionada por governos revolucionários e antiimperialistas, são crescentemente ameaçada pelo poder das armas e do grande capital. Estamos, assim, diante de uma militarização da “questão social” latino-americana. Com isto, o investimento em armamentos na região tem crescido nos últimos anos, e valiosos recursos, que deveriam estar sendo aplicados em saúde, educação, habitação, saneamento, transportes etc., estão sendo desviados para combater a contra-revolução em marcha, ameaçando o aprofundamento do combate às expressões mais agudas da “questão social”.

A resposta popular foi, surpreendentemente, não o recuo, mas o avanço político das reformas propostas. Não se deu um passo para atrás, mas marchou-se dois para frente. Ou seja, diante da militarização da “questão social”, tivemos a radicalização das demandas populares. Frente a esta radicalização, temos uma outra, liderada pelas oligarquias regionais. A resposta das classes dominantes não foi no estilo panis et circenses, mas sim o estilo do bocal do fuzil. Honduras surge neste clima de necessidade de saídas golpistas, de decretação de estados de sítio para a contenção dos avanços populares, alguns deles caminhando para a revolução socialista.

O que está se desenhando na América Latina não é um circo cômico, conforme apontam certas análises da grande mídia brasileira. A luta política disputada entre socialistas, novo-desenvolvimentistas, social-liberais e contra-revolucionários não é um jogo de amadores, nem muito menos de palhaços. Estamos diante de uma contra-revolução cada vez mais forte e armada. Honduras é, até o momento, a experiência autocrática mais bem-sucedida, embora demonstre sinais de esgotamento ou, pelo menos, de arrefecimento. Lá está em jogo o futuro da democracia e dos avanços sociais conquistados a duras penas nos últimos anos na América Latina.

Rodrigo Castelo Branco é pesquisador do Laboratório de Estudos Marxistas José Ricardo Tauile (LEMA) do Instituto de Economia da UFRJ. Doutorando da Escola de Serviço Social da UFRJ. Professor do Centro Universitário de Volta Redonda (UniFOA).

Golpe Militar em Honduras

Honduras Honduras
Honduras Honduras
Honduras Honduras
Honduras Honduras
Honduras Honduras
Honduras Honduras

Fotos: Prensa Latina

Porque votar sim

Posted by Editorial do Outubro | Posted in Imperialismo, política institucional | Posted on 15-02-2009

Tags:, ,

0

chav

Neste domingo, 15 de fevereiro, os venezuelanos irão as urnas para decidir se os representantes do executivo (prefeitos, governadores e presidente) poderão se reeleger continuamente. Por quantos mandatos o povo achar necessario. E do resultado das urnas depende a continuidade do processo revolucionario.

Já disseram uma vez: “Pobre do povo que precisa de ídolos.” A continuidade do processo revolucionário requer justamente que criemos milhares, milhões de ídolos para que justamente ninguem o seja. A Venezuela revolucionária criou, e ainda cria, milhares de lideres populares. Camaradas que dedicam sua vida ao triunfo do socialismo no pais. E justamente para reduzir o papel dos idolos consolidaram um partido. Para tirar das mãos do Chavez e colocar na organização coletiva o poder decisivo do processo. E a criação do PSUV (Partido Socialista Unido da Venezuela) foi saudado como um novo pólo organizador. Que podesse superar a figura do presidente e ser o porta-voz da revolução neste pais. Agora a pergunta que se segue é porque, mesmo com a criação do partido, ainda se faz necessário a figura do Chavez para ampliar as reformas e caminhar rumo ao Socialismo?

Primeiro e principal motivo pelo voto Sim é a continuidade do processo revolucionário. A continuidade das ocupações e estatizações das fabricas. A continuidade das missiones, do poder popular, que não apenas trouxe dignidade ao povo, mas que colocou homem e mulheres no centro da nova sociedade. Que faz com que as pessoas compreendam seu papel de agente histórico e levem adiante o processo revolucionário, não seguindo mais as ordens dos meios de comunicação, dos padres, dos economistas, e das ditas “pessoas de bem”. O segundo motivo que nos leva a votar pelo sim é o complexo jogo de xadrez que vive a Venezuela e o mundo em meio a mais uma crise. O preço do petróleo despencou, e isso trará sérios problemas para a economia, facilitando o discurso da direita.

Dentro da base de apoio do governo encontra-se os reformistas mais moderados, remanescentes da IV república e os revolucionários. Chavez é justamente o nome de unidade entre esses setores. Se o PSUV perder as eleições, não terão um nome que possa fazer a sintese entre esses setores. Deflagará uma disputa que dividirá os “bolivarianos” em ao menos dois polos diferentes. Facilitando a volta da direita.

Votar Sim é apostar no fortalecimento dos instrumentos de organização dos trabalhadores. Votar Sim para garantir que os “esqualidos” passarão bem longe de Miraflores. Votar Sim para avançar rumo ao socialismo.

10 anos de Chavez

Posted by Editorial do Outubro | Posted in Criminalização do Movimento | Posted on 04-02-2009

Tags:, ,

0

Ontem vi um especial da CNN em espanhol sobre os 10 anos de Chavez no poder. Em ma das partes a reportagem falava sobre o grande número de crimes violentos no país. Acusava o governo de não se pronunciar a respeito disto. Relacionando a violência com atividades de grupos pró-chavistas armados que perseguiam e “aterrorizavam” a oposição ao governo.

Hoje me chega mais uma notícia de assassinatos na Venezuela. Mais dois camaradas revolucionários mortos naquele país. Fui informado que no dia 29 de janeiro, a polícia do estado de Anzoátegui (oriente), sob ordem de Juiza local, cumpriram ordem de desocupar a planta da Mitsubishi usando de extrema violência, abrindo fogo com munição real contra os trabalhadores Assassinaram Pedro Suarez da Mitsubishi e José Marcano, trabalhador da empresa de autopeças Macusa. Os trabalhadores ocuparam a fábrica após demissão de 135 trabalhadores terceirizados.

O movimento de ocupação se deu após uma massiva assembléia, 863 trabalhadores votaram a favor da ocupação e 21 se mantiveram contra. Os trabalhadores também vincularam sua luta com os de outros trabalhadores que ocupam fábricas no país e exigem a nacionalização da empresa com conrole operário.

O Estado de Anzoátegui é governado por Tarek Saab, do PSUV, A polícia deste departamento já esteve em conflito com trabaladores como o ataque a trabalhadores petroleiro em luta por contratação coletiva. O governador não é muito alinhado com as idéias socialistas. Quando na minha estada na Venezuela vi vários escritos nas ruas com dizeres: Chavez SI, Tarek No. Tarek es contra-revolucionário e outras neste sentido. É amplamente sabido que é um político tradicional que se mantem junto ao PSUV para a manutenção do status quo.

Somos chamados a fazer duas reflexões sobre esse episódio na Venezuela. Primeiro que a violência que é propagandeada pela direita latino americana – como a suposta invasão da universidade dos ricos por grupos chavistas para acabar com as mobilizações de estudantes do ano passado – não acontece apenas do lado bolivariano como diz os meios de comunicação. Os assassinatos de dirigentes revolucionários é frequente na Venezuela. Não apenas pelos Estados controlados pela velha burocracia que se abriga no PSUV, mas também por hordas armadas como os que assassinaram três companeiros sindicalistas da UNT (União Nacional dos Trabalhadores) em novembro passado. Trata-se de um extermínio dos revolucionários aos moldes que ocorre na Colômbia.

Outra reflexão é o episódio do governador Tarek (PSUV). Nos mostra como as antigas elites conseguem se equilibrar no poder mesmo com o governo Chavez. Mostrando que o caminho percorrido na Venezuela é capaz de aglutinar vários setores. Esse é o outro ponto importante. A perspectiva eleitoral bolivariano não é capaz de romper com os velhos vícios da burocracia estatal. O que pode desgastar o movimento e traz consequüencias como a derrota de Chavez no último plebiscito. A velha elite que se mantem nos departamentos na Venezuela jogam contra em momentos cruciais da luta de classes, como no que diz respeito a expropriação de terras e empresas e o controle operário nas empresas recuperadas.

Pela punição imediata dos exterminadores venezuelanos. Que Chavez chame um investigação independente do governo de Anzoátegui para averiguar o ocorrido.

Enquanto isso na Venezuela: a volta dos que não foram

Posted by Editorial do Outubro | Posted in Imperialismo | Posted on 24-11-2008

Tags:,

0

65,45% dos eleitores participaram das eleições regionais na Venezuela e consagraram o PSUV vitorioso em 17 das 23 “gobernaciones”. A Unidad Opositora ganhou em Zulia e Táchira (estados fronteiriços com a Colômbia), Carabobo (pólo industrial), Miranda e Nueva Esparta.

No cômputo geral das eleições municipais o PSUV também foi bem, mas perdeu onde não podia, ou não devia: em Caracas. A Unidad Opositora passa a ser poder no centro do poder venezuelano, e isso terá conseqüências.

Do ponto de vista estratégico, os conspiradores e golpistas estarão ao lado do Miraflores, controlando um dos maiores orçamentos da Venezuela e conspirando em gabinetes, com cobertura da oficialidade municipal. Do ponto de vista tático, a municipalidade terá poder para controlar e disciplinar, inclusive com o uso da força, as manifestações de massas que tomam Caracas e caracterizam a revolução bolivariana, poderá sabotar cada iniciativa do poder central nos “barrios” populares, impedirá qualquer iniciativa mais ousada de reforma urbana e poderá projetar uma candidatura alternativa para a presidência, entre outras coisas.

Mas uma questão importante deve ser levantada nesse momento de vitórias e derrotas localizadas: se os venezuelanos tivessem aprovado a Reforma Constitucional no ano passado nada disso estaria acontecendo hoje. As “gobernaciones” e “alcadias” teriam sido dissolvidas e substituídas por conselhos comunais, espaços menores de democracia direta, onde a classe média conservadora e os golpistas teriam que discutir suas propostas com o restante da população cara a cara. Nesse novo espaço político, se reduziria o poder dos meios de comunicação de massa e caminharíamos para o aprofundamento do processo revolucionário e para a criação de uma nova ordem institucional não burguesa.

Só que a Reforma Constitucional não passou, a proposta foi rechaçada por pouco mais de 50% dos eleitores que compareceram ao referendo. E o nível de abstenção no referendo foi o maior de todas os muitos pleitos pelos quais a Venezuela passou nesses últimos 9 anos: 45% dos eleitores não compareceram às urnas em dezembro de 2007.

Portanto 1: o grau de participação foi 10% menor do que o das atuais eleições regionais. Portanto 2: o avanço do processo revolucionário não perdeu para os 4,5 milhões de eleitores que votaram contra as emendas, e que no geral sempre votam contra as propostas de Chaves, mas sim para esses 10% que não se mobilizam para as mudanças radicais, mas que se mobilizam para a disputa de cargos institucionais.

Portanto final: os problemas graves e atuais para os revolucionários bolivarianos não são apenas o avanço da Unidad Opositora em Caracas, a sua consolidação em Zulia, a sua vitória em Miranda; mas sim os políticos profissionais da própria base governista que rechaçam as mudanças institucionais radicais enquanto adoram sair ao lado do Chaves nos panfletos eleitorais.

NO CENTRO DO IMPÉRIO

Posted by Editorial do Outubro | Posted in Imperialismo | Posted on 05-07-2008

Tags:, , , , ,

1


O Brasil hoje não é simplesmente um país periférico, o Brasil é hoje um país que exporta capital para o conjunto da América Latina, e um dos nossos desafios centrais, que não podemos esquecer, é a defesa da classe trabalhadora latino-americana contra as tentativas desse grande capital brasileiro, que procura silenciar “sua” classe trabalhadora internamente para impedir que ela proteste contra as barbaridades que ele comete fora.”
Virgínia Fontes, em entrevista ao Correio da Cidadania www.correiocidadania.com.br
No dia 10 de junho, ativistas da cidade junto ao MST ocuparam o prédio da gigante brasileira Votorantin, no centro de São Paulo. Tal ato fez parte de uma jornada de lutas que ocorreu em vários pontos do país, e, no caso da ocupação em São Paulo, o protesto foi para que recursos naturais como a água não sejam transformados em mercadoria, invertendo o monopólio de Estado em monopólio do Capital.
O que ocorre atualmente com a água no Brasil, como no caso da transposição do Rio São Francisco, expulsando populações ribeirinhas e pequenos agricultores, para gozo e lucro de grandes proprietários de terras, coloca o governo Lula no centro de uma expropriação que se multiplica pela iniciativa dos capitalistas nacionais – como no caso da barragem em São Paulo, para uso das empresas de Antonio Ermírio de Moraes – e até de capitalistas de outros países, como no caso das barragens ilegais na Amazônia.
O caráter assustador desta privatização de um recurso natural – e, portanto, pertencente a todo o povo brasileiro – como a água, é que os governos, não apenas o central, mas também o governo Serra e seu coadjuvante Kassab na prefeitura – são os mandantes de uma repressão aos movimentos de contestação que não deixam nada a dever à repressão da Ditadura Militar, como no caso da invasão policial ao prédio ocupado no centro da cidade. A grande mídia quase não mostrou, mas o vídeo esteve por algum tempo no Youtube.
A polícia usou bombas de efeito moral, gás de pimenta e balas de borracha para desocupar o prédio, contra manifestantes que se encontravam dentro de um saguão. A quem interessa tanta truculência? Será que a democracia semi-imperial brasileira não permite nenhuma contestação às suas ordens? Seria isto Democracia?
Apenas a expropriação dos expropriadores, pode recolocar todos os nossos recursos naturais – inclusive o gás natural e o petróleo – em uso construtivo para o atendimentos das necessidades básicas de produção e consumo dos trabalhadores e do povo pobre da cidade e do campo. A luta dos povos originários na Bolívia, contra as transnacionais do gás e do petróleo – incluindo a PETROBRÁS – nos coloca o desafio de ultrapassarmos fronteiras para construir uma unidade pela socialização da terra e de todos os recursos nela contidos.
Rita Mendes- 16/06/08